Jason entró al bar que frecuentaba dos o tres veces al mes. A veces se reunía allí con algunos de sus socios, no era el mejor bar al que había ido, pero no estaba mal para el propósito que su gente lo usaba.
—Estaba pensando que podemos trabajar con… —comenzó a decir uno de los hombres que trabajaba para él.
—No —dijo Jason de forma tajante. Sabía por dónde iba y no tenía ningún interés
—Pero señor…
La mirada que le dio, hizo callar al hombre insistente. Lo que decía Jason, era una ley que no s