—Debería de desearles lo mejor, pero no soy tan buena persona. Mi corazón no alberga nada por ustedes, así que espero que les suceda lo peor. Se merecen ir al purgatorio —tras decir aquellas palabras, Camille dio media vuelta y salió de la casa donde solo se aprovecharon de su necesidad.
No obstante, se dirigió a la casa de Jason, aunque no la quisiera más en su casa, tenía que saber dónde tenía a su hijo. Esperaba, que ahora que no necesitaba obligarla a permanecer allí, la dejara reunirse con