Dos días después
Camille observó la casa a la que acababan de llegar con admiración. Estaba extasiada con la decoración que encontró en el salón. Aquella casa era más grande que la tenía Jason. Para disimular lo impresionada que estaba y no poner en ridículo a su falso esposo con su familia, levantó la barbilla y siguió caminando a su lado. Pensó que solo sería presentada con el anciano, sin embargo, varios pares de ojos los miraban fijo, viéndolos llegar.
Jason le soltó la mano para llegar a u