Marcia observó a su hija con los ojos entrecerrados mientras disfrutaba de una un café acabado de hacer. Amber llevaba todo el día con una expresión de alegría en el rostro. Sin embargo, no había compartido con ella el motivo de tanta felicidad.
—¿Hay algo que quieras contarme?, ¿Un nuevo novio quizás? —preguntó para salir de dudas.
—¿Novio? —Amber le dio una breve mirada a su madre cuando hizo la pregunta y puso los ojos en blanco, luego siguió mirando el teléfono que tenía en las manos—, por