Mientras Camille exigía conocer el paradero de su hijo. Evaline llegó a su casa como un alma en pena. No sabía si llamar a su hija, llamar a la policía o contarle todo a su esposo e hijos. Quería hacer cualquier cosa por ella, pero a la vez tenía miedo de perjudicarla con sus acciones. Ya había metido la pata al aconsejarle que aceptara la propuesta de matrimonio.
—¿Cami se quedó con Darrin? —la pregunta de su esposo la hizo saltar en el lugar, no esperaba que estuviera en la casa.
—¿Qué sucede