Con una risita burlona, Jason abrió la verja de hierro permitiéndole pasar, dejándole claro que no le daba importancia a sus amenazas.
Bruce sonrió con suficiencia. Caminó hasta el interior del jardín delantero regodeándose porque Jason estaba haciendo lo que él quería. Cuando se dio cuenta de que había sido un error, ya era muy tarde. Él y sus hombres fueron rodeados por hombres armados que no supo de dónde salieron. No obstante, siguió en su papel, continuaría con su cometido, burlarse de Nor