Capítulo 43 – Llévalo a un lugar seguro
Rodrigo la miró fijamente, con una mirada astuta y llena de acusación, cruzando los brazos mientras la analizaba, y Aurora se asustó ante él.
—¿Te volviste loco? —replicó ella.
—Shhh —murmuró, tapándole la boca con la mano y acercando sus labios a su oído—. No soy Andrews, pero si sigues gritando, se despertará y descubrirá que estabas en su cuarto a medianoche —dijo en un tono juguetón, pero ella tembló de pánico al mirar la puerta.
Aurora abrió los oj