CAPÍTULO — Un paso adelante
Gabriel estaba sentado frente a la computadora, pero no veía nada de lo que aparecía en la pantalla. Su trabajo le llevaba todo el día y se hacía la noche; dormía un poco y seguía. Con una taza de café que iba y venía entre sus manos.
Los números, los correos, los informes abiertos uno detrás de otro se acumulaban sin sentido, como si pertenecieran a otra vida. Sus inversiones crecían día a día, pero su vida ahora estaba suspendida. Afuera, la noche caía lenta y d