Capítulo — A oscuras también se decide
El quirófano estaba en silencio.
No un silencio vacío, sino uno cargado de respiraciones medidas, de movimientos contenidos, de una calma artificial que intentaba sostener algo que por dentro estaba a punto de romperse. Carolina yacía sobre la camilla, con el cuerpo inmóvil y la mente todavía demasiado despierta, demasiado alerta para alguien que ya no podía ver.
No veía nada.
O veía apenas sombras que se movían como recuerdos mal enfocados, imágenes in