CAPÍTULO — La Verdad Oculta en las Pantallas
Carolina estaba agotada.
No era ese cansancio físico que se cura durmiendo, sino ese desgaste del alma que te deja floja de rodillas y con la mirada perdida. Gabriel lo notaba. Lo sentía. Ella apenas respiraba con normalidad mientras cruzaban la calle hacia el hotel frente al sanatorio.
Cuando entraron a la habitación, el silencio se volvió un refugio inesperado.
Carolina se dejó caer en la cama con la espalda hacia él, hundiendo los dedos en las