CAPÍTULO 204 — El ataque de celos
El shopping estaba lleno de gente.
Risas que se mezclaban con el murmullo constante de conversaciones, bolsas que crujían, música suave saliendo de los locales y el aroma dulce de los puestos de comida que flotaba en el aire.
Milagros caminaba adelante empujando su carrito doble con los gemelos.
Zoe había llegado también para ayudar.
Mía llevaba a Luz en un cochecito simple, uno de esos que prestaban en el centro comercial para que las madres pudieran mover