Capítulo 201 — El padre
Cristian volvió al día siguiente, siempre pidiendo permiso.
Siempre a la misma hora de la mañana.
Simplemente llegaba con la tranquilidad de que su vida ahora era ser un papá presente. Sabía los horarios de Mía; a veces él se quedaba con la bebé hasta que ella volvía de la fundación.
Lo hacía con gusto.
La esperaba.
A veces llegaba con una bolsa con pañales.
Otras con ropa para la bebé.
Un día apareció con un pequeño móvil de estrellas y guitarras para la cuna.