Capítulo 198— Cuando una familia decide creer
Martín Fuentes entró a su casa como si trajera un huracán detrás.
—¡Lourdes! ¡Amor!
La voz resonó por todo el living.
Su esposa apareció desde el estudio con los lentes en la punta de la nariz y un expediente en la mano.
—¿Qué hiciste ahora, Martín Fontes?
—Nada… todavía. Vení, vení…
Ella lo miró con esa mezcla de paciencia y resignación que solo tienen las mujeres que llevan años casadas con un hombre impulsivo.
—Eso es lo que más me preocupa.
Mart