CAPÍTULO 172— Graduación: El Brillo de la Oscuridad
La mañana no solo amaneció luminosa, sino que tenía esa claridad que parece diseñada para marcar un antes y un después en la vida. El cielo, de un azul tan pulcro que resultaba irreal, se estrellaba contra los ventanales de la Facultad de Medicina, devolviendo el reflejo de una multitud que ya estaba impaciente. Mía observó el panorama desde el auto, sintiendo cómo el aire se le iba de los pulmones. Sostenía el birrete contra su regazo con una