(Koddel)
Allí estaba ella, tenía los ojos antipáticos, porque sabía que yo había actuado demasiado mal. Escuchó toda la conversación, su mirada juzgante lo decía todo.
—Creí que no era cierto. —sus lágrimas se mezclaban con la rabia. Tenía el sentimiento de la furia atravesado con la tristeza y el miedo a ser asesinada en este preciso momento. —¿Qué tienen en su contra…?
No podía siquiera responderle, pero no soportaba que estuviera juzgándome de esa manera. Yo no toleraba tales críticas hacia