(Clara)
Mi cabeza estaba revuelta y me sentía algo apesadumbrada de solo estar despierta. Pero de algo estaba enteramente segura, yo no asistiría a esa condenada cena ni, aunque mi vida dependiera de ello. No estaba feliz de ver a Tom ni a Luna, tampoco a la grosera de Ashley.
El doctor ingresó a mi cuarto con el rostro perplejo, como si hubiera visto a un fantasma. El venía de hablar con Jimmy.
—¿Ha sucedido algo malo? —le pregunté con algo de dificultad.
—No, tranquila, no se aflija señorita.