(Clara)
Sus insultos eran cada vez más fuertes. Quería romperme psicológicamente, estaba torturándome para que me odiara y podía verlo con claridad. Porque ella no toleraba que Koddel me hubiera preferido, que me hubiese escogido a mí.
Pasó de insultarme en un sinfín de ideas, a mostrarme las fotografías de las noticias con mi nombre, las que me ridiculizaban, para volver a traer esos recuerdos a mi mente.
—La verdad es que tu esposo fue coherente y serio al dejarte a tiempo. Eres una mujer las