Mundo ficciónIniciar sesiónÉl mira en silencio al Carisma. El Carisma tampoco aparta sus ojos de él.
-¿Se puede saber qué hace sólo hablando con mi mujer Carisma?
El Carisma no para de fumar. Sonríe de medio lado.
- Nada Niño, yo sólo...
No lo deja terminar. Saca su pistola de rosas y espinas incrustadas y le dispara a los dos guardias del Carisma. Ellos caen muertos al suelo. Ahora Carisma está serio, apaga su cigarro y lo mira en silencio sin rastro de diversión en sus ojos. Sino, respeto.







