74. La mitad de mi alma
POV SABINE DUPONT
Desde que cruzamos los altos portones de aquella mansión, algo dentro de mí comenzó a torcerse. Una presión oscura se instaló en mi pecho, un peso que no entendía y que se fue agudizando con el paso de la madrugada, podía sentir como en cada minuto se apretaban poco a poco mis pulmones impidiendo el paso del aire que necesitaba para respirar.
Mi primer pensamiento fue Aiden.
No sabía por qué… pero lo sentí.
No entendía del todo lo que estaba pasando aquí, tampoco me atreví a preguntarle a su padre; no quería parecer entrometida.
Sin embargo, mi corazón —ese traidor que siempre ha presagiado dolor— me decía que había peligro. Que algo estaba mal.
La actitud de Alessandro, el hermano de Aiden, era demasiado tensa, casi violenta. Y verlos marcharse armados… fue como ver el comienzo de una caída que aún no sabía que iba a terminar desgarrándome.
Recordé entonces algo de mi infancia, de aquel colegio de monjas que me enseñó a defenderme con lo único que nunca me