73. Ella es tu debilidad
POV IRENE SAINT
No supe cuántas horas pasaron hasta que, poco a poco, la conciencia regresó a mí como un oleaje helado.
Lo primero que sentí fue frío… un frío tan punzante que me hizo temblar incluso antes de abrir los ojos. Luego vino la desorientación. Y después, como un golpe directo al pecho, la realidad.
Estaba en un lugar oscuro. Olía a humedad, a madera vieja, a encierro.
De pronto, una lámpara colgada del techo se encendió con un chasquido brusco que me dejó cegada por un instant