—¿¡Qué significa esto!? ¡Suéltenme! —gritó Felicity, forcejeando—. ¡Mamá!
—¿Acaso somos criminales? ¿Por qué nos tratan así? —protestó Nora, furiosa.
Las tres eran transportadas en un vehículo, esposadas. Los hombres enviados por Renzo a la residencia las habían capturado sin contemplaciones y se las llevaban sin ofrecer explicación alguna.
Por más que protestaban, los hombres se mantenían en absoluto silencio, cumpliendo órdenes precisas.
Poco después llegaron a la mansión Harrington. Las baja