~Narrador omnisciente~
—¿Dónde diablos estabas? Te ves fatal, Zara. ¿Has dormido algo siquiera?
Las preguntas de Iris y Natalia la abrumaban desde que cruzó la puerta de la mansión. Sentía que en cualquier momento se desplomaría, vencida por el cansancio y el agotamiento mental.
Sin decir mucho, las hizo pasar a su habitación. Ambas la observaban con evidente preocupación; su rostro demacrado y su andar tambaleante no eran normales. Algo andaba muy mal.
—Tengo que decirles algo, chicas —dijo m