POV: Zara Caldwell
La somnolencia se disipa de golpe cuando la notificación de un mensaje ilumina la pantalla de mi teléfono. Abro los ojos de par en par y me incorporo de un salto, solo para soltar un quejido al apoyar el pie en el suelo. El dolor en mi tobillo me recuerda que aún no está del todo bien.
«Evander (jefe)» aparece en el contacto.
Me llevo una mano a la boca para ahogar un chillido nervioso. Había logrado apartar de mi mente el beso en su oficina, y ahora él se encarga de traerlo