—El personal de seguridad del edificio dio aviso a las autoridades al reparar en la cámara de vigilancia —empezó Oliver con el resumen de lo que habían sido esos dos meses—. Te encontraron en medio de un charco de sangre, tenías múltiples fracturas y te llevaste un golpe en la cabeza, que, aparentemente, te ocasionaría una muerte cerebral. Tus expectativas de vida eran demasiado bajas, Adhara.
Adhara sintió cómo sus ojos se humedecían ante la realidad de haber estado tan cerca de la muerte.
—El