—¡Señora Adriana!
La voz de Greta, acompañada de unos golpes en la puerta, hicieron que Adhara se despertara.
Los ojos de la joven se abrieron lentamente, mientras trataba de reconocer su entorno. Era la habitación de su hermana y… El horror se apoderó de su expresión cuando se dio cuenta de la presencia a su lado.
Oliver la sostenía por la cintura mientras parecía dormir profundamente. ¿Cómo demonios es que…? Adhara pareció recordarlo todo de golpe y se alejó sin mucha delicadeza.
—Esto