Capítulo 31.
Skylar:
Sonrío cuando siento los labios de Aleksander en mi espalda, mis párpados están un poco pesados, pero me niego a abrir los ojos, me encanta sentir eso, sentir a mi hombre acurrucarme así, de una manera dulce y protectora.
—Buenos días mi amor —susurra—, estoy hambriento.
—No quiero levantarme —me moví un poco, al tallarme los ojos veo a Aleksander, sonríe, me quedo como estúpida viendo lo hermoso que amaneció hoy.
—Debemos desayunar mi amor —dice, luego él mueve su cabello—, tengo mucho