No te vayas.
Narra Jeremiah:
La lluvia de la mañana choca contra las ventanas de mi apartamento, mientras miro hacia el exterior, intentando mitigar mi dolor. Mi estado de ánimo es tan triste como el paisaje, salvo que esta vez no es la incertidumbre de saber el paradero de mi esposa lo que me aflige, sino saber que le he he hecho un mal y que las cosas entre nosotros están muy mal. Si mi abuelo estuviera con vida, él sabría lo que debería hacer, sin embargo, él no está y ni siquiera con mi mejor amigo And