Mundo de ficçãoIniciar sessãoNarra Jeremiah:
Un lunes nunca me pareció tan ligero y liviano como el de hoy, donde, a pesar de todo el estrés y presión de la oficina, me siento como en una nube, con un estado de ánimo imposible de arruinar. A penas son las nueve y cuarto de la mañana, llevo media hora en la oficina y ya me han dado varias malas noticias: que si el pedido de los enlatados marca Gautier no ha llegado, que la declaración de impuestos







