Catalina se alejó a como pudo, intentó escapar, pero el doctor la encontró.
—Señorita Miles, ¿ya han pagado la operación de su padre? Es demasiado necesaria, si no hacemos la operación ya mismo, su padre puede morir.
El corazón de Catalina se oprimió, tuvo mucho miedo.
Sus ojos se volvieron llorosos.
El doctor se alejó de ella, y sintió la cercanía de Luca.
—Entonces, ¿Quieres que ayude a tu padre, si o no?
Catalina tragó saliva, asintió.
—Por favor, ayuda a mi padre, me casaré contigo —dijo des