Los ojos de Jorge se volvieron oscuros, era como si la noche estuviera en ellos. mirò a la mujer con tanto desprecio, que Mónica tuvo miedo.
—¡Jorge, ayer tu hermano me drogó! Te juro que yo no quería, él… ¡Me violó!
—¡Cállate, falsa, mentirosa, embustera! Eres lo peor que me pasó en la vida, Mónica Flores, ¡maldita sea el día en que te conocí! Ahora, lárgate, no me hagas volverme loco.
—¡Jorge, estoy enferma! ¿Lo olvidaste?
Jorge volvió a sujetar su cuello.
—¿Tú, enferma? Tú solo estás enferma,