Capítulo: No te quiero perder.
—Mariza, yo…
Mariza sintió rabia, recordó a Jorge tan molesto por ese hombre, y lo único que quería era que la dejara en paz.
—¡Aléjate de mí, entiéndelo!
Mariza estaba por irse, cuando èl sostuvo su brazo.
Ella lo empujó, no le gustó como se acercaba a ella.
—Mariza, no seas injusta, no me trates así, ¿recuerdas cuando te desmayaste y yo te cuidé? Al menos por eso, deberías ser màs considerada.
Mariza le mirò con rabia.
—No estoy en deuda contigo. Te agradecí, ¿o acaso te debo algo? Dime, ¿Cuán