La mañana siguiente nos reunimos en la oficina de Jared junto a Cillian.
Los hombres están planeando el asalto y debo admitir que son bueno. Ralamente, si quiero la cabeza de León debo dejar a un lado mis sentimientos.
La única forma de tenerlo donde quiero es acabando con el de todas las formas posibles.
—Helena encontró esto.
Cillian levanta un sobre.
—Es una invitación para la gala beneficia.
Me pongo de pie.
—Dámela.
—¿Segura?
—No —interviene Ares —no vas a estar bajo el mismo techo que ese