Naya recordó que cuando compró este broche, le dijeron que era edición limitada y que no había muchas mujeres de la alta sociedad o ricas que lo poseyeran. Además, había un grabado personalizado en la parte posterior. ¿Cómo no iba a ser suyo?
Mientras pensaba para sí misma, Naya giró de repente el broche para mirar el grabado. Para su sorpresa, las iniciales grabadas en la parte posterior eran en realidad el nombre de la Señora Graham.
Naya se quedó perpleja.
Este broche era en realidad la im