Una dulce esposa para el Mafioso. Capítulo 6. Tú no le importas en absoluto.
— No tienes que hacer estas cosas, en casa hay personas para limpiar, así que no debes esforzarte tanto. — Dijo Jacob atrayéndola hacía sí mismo para levantarla.
— No me molesta ayudar. — Musitó Mia sonriendo, sintiéndose un poco extraña por lo cerca que había quedado del cuerpo de él.
En ese instante la mirada de los dos se conectaron y ninguno se movió, se quedaron muy quietos, con sus corazones latiendo rápido y sin entender estos sentimientos que empezaban a atacarlos, pero no podían sepa