Una dulce esposa para el Mafioso. Capítulo 4. Sería como firmar su sentencia de muerte.
— Ya sabes cómo debes comportarte, no lo vayas a olvidar. — Susurró Elijah cuando la acompaño al auto.
Mia simplemente asintió, seguiría su voluntad, no tenía elección, no podía ir en contra de lo que su padre quería que hiciera, no quería ver de qué más era capaz, ya había visto parte de su crueldad cuando trataba de obedecerle siempre, no hacerlo sería como firmar su sentencia de muerte, así que después de que el chófer la ayudará a subir su equipaje en el auto, ella también se subió, sin de