Una dulce esposa para el Mafioso. Capítulo 1. Su destino estaba sellado.
— Deja eso, no lo puedes tocar, no es tuyo. — Gritó Mía furiosa al entrar a su habitación y encontrarse con su hermanastra usando las joyas de su madre, no le gustaba que nadie tocara esas cosas.
— No, yo puedo tomar lo que me dé la gana y este collar me gusta mucho, me lo voy a quedar. — Replicó Brooke con una sonrisa retadora.
— Más vale que dejes eso ahora. — Advirtió Mia apretando sus manos en puños, cansada de los abusos de su hermanastra, no le parecía justo que ella tocara las cosas de