TOBIAS
Termino de firmar un par de documentos, poniendo en orden todo para tomarme un maldito receso en mi vida, han pasado nueve meses desde que casi pierdo a Clara, desde que casi dejo de ver sus hermosos ojos verdes, nueve meses en los que dio a luz hace dos semanas, a mi hijo, un niño sano, rubio y de ojos verdes, al que ella llamó; Gareth. Se parece tanto a mí, es mi vivo retrato, pero sacó el carácter caprichoso de su madre. Ha sido un proceso largo, en especial porque aun en las noches,