CLARA
Bajo del auto, sintiendo que he vuelto al mismo infierno del que escapé hace dos años, las cosas no se olvidan de la noche a la mañana, y lo que me hicieron mucho menos, la casa que me vio crecer parece un mundo distinto al que yo imaginaba en mi cabeza, ahora no es el hogar que por tanto tiempo me empeñé en idealizar, sino, la fortaleza a la que mis padres me encadenan.
Hace dos años tomé una decisión que cambió mi vida, no fui la culpable, pero si parte de los planes del demonio que me