Capítulo 23
Violeta San Marino
No sé de dónde saqué el valor para decirle a Ades semejantes palabras tras su pregunta. Solamente sé que me nació del alma contestarle así, tal vez decirle lo que siento a este hombre no sea del todo malo.
Es verdad que aún me cuesta un poco confiar ciegamente en él por todo lo que sucedió en mi vida eventualmente; no quiero entregar mi corazón y mi confianza a alguien, así porque sí, quiero estar segura.
Puede ser que Ades de verdad me diga cosas hermosas y