Capítulo 16
Victoria San Marino
Estoy a punto de cerrar la puerta de mi habitación después de haber hecho el maratón de mi vida hasta aquí y antes de poder hacerlo, siento que algo me lo impide. Es ahí que veo las grandes manos de Ades sosteniendo la puerta de la habitación, la cual abre y cierra una vez adentro sin ningún tipo de esfuerzo.
– ¿Qué haces tú aquí? – pregunto retrocediendo unos pasos lejos de él sin saber por qué.
– ¿Quiero saber por qué te fuiste esta mañana sin despedirte