Mundo ficciónIniciar sesiónCruzo el estacionamiento arrastrando los pies a medias. Siento los hombros como si estuvieran a punto de desprenderse.
Fingir ser una ratona de biblioteca mientras me quemo el cerebro con informes financieros resulta mucho más agotador que lidiar con el enojo de mi padre. Este trabajo realmente pone a prueba tanto mi paciencia como mi ego.
—Resiste, Camila —me susurro a mí misma.
Pero mis pasos se detienen de repente cuando veo una figura alta de







