Capítulo 21: Un plan se teje.
—¿La agenda de mi bebé...? —La Reina susurró, su voz temblando de incredulidad mientras sus ojos dorados se fijaban en el atractivo hombre pelirrojo.
—Sí. Dependerá de ti —respondió el Rey, liberando el mentón de Serenia mientras regresaba a su asiento.
—¡Espera! —exclamó Serenia, estirando la mano para detenerlo de la muñeca.
Bertrand Burgot volvió a mirarla por encima del hombro, una expresión fría y distante en su rostro que provocó nerviosismo en su esposa.
—¿Seré completamente libre p