De hecho, Ismael no estaba seguro de que fuera posible, pero quería tranquilizar a Julieta. Por eso dijo:
—Esperemos novedades. Este asunto no puede quedar sin resolver. Sin embargo...
Julieta abrió los ojos y preguntó:
—¿Pero qué?
—Sabes muy bien tu estado. Si no te cuidas, cuando Jasmine despierte, ¿no se sentirá culpable de nuevo?
Al escuchar eso, Julieta bajó la cabeza y murmuró:
—Claro que lo sé. Pero no pude quedarme al margen cuando Jazmín resultó herida. Tenía que haber hecho algo.
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