La expresión de Leandro era sombría y temible, como si estuviera a punto de estallar en el segundo siguiente. Julieta se apresuró a empujar a Jasmine a los brazos de Omar.
—Llévatela.
—¡Julieta!
Jazmín se resistía, pero Julieta la fulminó con la mirada.
—¡Omar, llévatela rápido!
Omar no se atrevió a enfadarla, agarró a Jasmine y salió.
Por otro lado, Julieta cerró las manos en puños mientras decía fríamente:
—Leandro, esto no tiene nada que ver con Jasmine, fue Dalila la que empezó.
—Leandro, me