Julieta tuvo un sueño en el que vio a su mamá.
Lloraba y trataba de abrazarla, pero había una barrera entre ellas y no podían tocarse. Podía ver los labios de su mamá moviéndose, pero no escuchaba sonido alguno. Entonces se puso ansiosa y empezó a llorar.
—¡Mamá!
Pero su madre se limitó a negar con la cabeza ante su llanto y se alejó poco a poco.
—¡Mami, no te vayas! —gritó e intentó romper la barrera invisible—. Mamá, ¡llévame contigo, por favor!
Lloraba tanto que se despertó. Se encontró agar