—Reconcíliate con Dalila, es una mujer amable y antes eran grandes amigas, no es tan difícil reconciliarse, ¿verdad?
—En cuanto a tu hermano menor, está perfectamente, nunca le he hecho daño, no te preocupes por eso, nunca le haré daño.
Leandro se sentía un poco cansado, pero siguió mirando a Julieta en silencio.
Parece más delgada que antes y tiene un aspecto bastante demacrado.
Leandro frunció el ceño.
"En realidad, si me hubiera dicho que estaba indispuesta ayer por la noche, no la habría de