—¡No te acerques más, es imposible que Leandro diga algo así!
—Todo lo que sale de la boca de un hombre es mentira, más vale que me creas.
—¡No, no puede ser!
—No te resistas, seremos rápidos, trataré de ser muy suave".
Julieta retrocedió, pero detrás de ella estaba la pared, no tenía donde esconderse.
Contuvo las lágrimas, se mordió los labios y sacudió la cabeza:
—No, no vengas…
—Lloras muy bonito, siendo así, esto será aún mejor. Quiero comerte por completo.
Al terminar, el hombre comenzó a