Capítulo XL. El nuevo enamorado
Volteo a ver a Leonard y no se inmuta en lo más mínimo, parece que una pelea de estas es lo más normal para él, en silencio me hace una señal de que no haga ruido y yo asiento con la cabeza,
Gerad regresa una de las bofetadas a Marta, y solo eso bastó para mandarla a sentar medio metro hacia atrás, todo el pasillo retumbo con ese golpe. Sentí que me puse pálida y presioné la mano de mi esposo.
- No te atrevas a volver a ponerme una mano encima - dice Martha al ponerse en pie - o de lo contrar