Mundo de ficçãoIniciar sessãoToc, toc, toc.
—Francis, hija, ¿Ya estás dormida?
—¡Mi madre! —soltó Francis en un grito ahogado.
—Atiéndela, ya veré qué hago —dijo Dante, empujándola hacia la puerta.
—P-p-pero… ¿Qué vas a hacer?
—¡Solo hazlo! —gritó el chico en susurros.
—¡Voy! —contestó ella molesta.
Caminó hacia la puerta mientras su mamá tocaba una vez más. Francis escuchó un pequeño sonido y al girarse, Dante ya no estaba. Confundida y extrañada, abrió y







