Capítulo 60 No te voy a dar el divorcio
Los días pasaron en un santiamén, aunque para Agustín cada hora pesó como si estuviera cargando una casa entera sobre la espalda.
Los chicos estaban distantes,Nahuel esperando que su padre se divorcie y Emma esperando un milagro.
Había aprovechado ese tiempo para trabajar en la constructora, para revisar documentos, para cruzar fechas, nombres, viajes, pagos y facturas que antes no le decían nada y ahora parecían gritarle una verdad detrás de otra.
Lame